Hace poco menos de una década estaba estudiando en la facultad y tuve la hermosa tarea de realizar un documental como ejercicio de cierre de la cátedra: producción cinematográfica. El docente nos encargó que sea centrado en un lugar, espacio, empresa, obra, que tenga una finalidad social. Así pues, por esas casualidades de la vida, dimos con la Cooperativa de Trabajo Nuevo Amanecer.
Ésta era una empresa láctea, que
luego de tres vaciamientos, corruptelas por parte de sus nefastos dueños y dos
declaraciones de quiebra, fue tomada por sus trabajadores y convertida en
cooperativa. Los laburantes tuvieron que enfrentar juicios, deudas y la presión
del monopolio lácteo Mastellone. Contra gigantes monstruosos pudo hacerse un
lugar especial en el mercado de la ciudad de Mar del Plata, tener el mejor
dulce de leche del país, ofrecer productos a precios populares, abastecer a
comedores, colegios, geriátricos y salitas, dar trabajo a discapacitados,
pensionados y recuperados, ofrecer recorridos a estudiantes, dar pasantías a
profesionales de universidades publicas y privadas, dar un régimen de ganancias
equitativo entre sus cargos jerárquicos y primeros trabajadores, abrir locales,
centros de compra y armar un sistema de distribución propio, desarrollar
programas de inclusión y mucho más... todo eso luchando contra el horrible
boicot de los supermercados y grandes almacenes, que se pusieron de acuerdo en
negarles el espacio en góndolas, para agraciarse con el bichito global de la
Serenisima.
Éramos tres el día que entramos a
la fabrica y recorrimos esos pasillos llenos de laburantes felices y dignos... Éramos
tres cuando vimos las maquinas funcionando a todo vapor, calentando la leche y el
azúcar... Éramos tres cuando nos fascinamos con el amasado del dulce para
formar caramelitos... Éramos tres cuando se nos caían las lágrimas al escuchar
el desgarrador relato de cuando se formó la cooperativa y dos de sus miembros
firmaron el acta con enfermedades terminales... A esos tres, que disfrutamos de la acertada
obra que significa mostrar lo que no se ve... no quiero dejar de
nombrarlos: Ines Rabini (producción), Julián Eceiza (montaje) y quien les habla
(dirección). Y los menciono y los saludo con un abrazo en letras enorme y
fraterno (si es que están leyendo), porque cada uno formó parte de un engranaje
complejo de explicar, pero muy intenso. No es posible filmar una sola toma si
se está solo. Y allí no estuvimos solos...
Así como cada uno de los
trabajadores de la cooperativa formaban un todo que quedaba vivo en un sachet,
nosotros tres formamos un todo que quedó vivo en esa película... (la cual les
dejo el link al final del texto)
Y hoy recuerdo esos días con una
pena moribunda... la Cooperativa cerró... Se bancaron todo...
Pero no pudieron con Milei... Con este gobierno de mierda... Con esta mierda
que nos gobierna... Con esta basura, que baila en recitales eructando en medio
de un ataque de estereotipias y no ha hecho nada... absolutamente nada por
nadie... y no ha tomado una sola medida buena, o medianamente potable... Con esta ministra que dejó comida pudrirse en
contenedores... Con estos secretarios que han suspendido tratamientos
oncológicos y crónicos... Con estos dirigentes que se han otorgado créditos
millonarios, pero han evitado un leve aumento a jubilados... Con estos
políticos que se han hecho la casa con mármol travertino, mientras se quedan la
plata del fondo de discapacidad y la estafa libra... Con el silencio espurio
del intendente y sus dirigentes locales, que dieron cientos de excepciones
ambientales y de conservación histórica para hacer torres y countrys para
jugadores futbol, empresarios extranjeros y narcotraficantes escapados de
Nordelta, y no han arreglado una sola calle, ni han abierto una sola sala de
atención primaria, ni un solo jardín de infantes... Eso sí, todos se la pasan
babeando sexualmente al ver como la policía (o guardia municipal) caga a palos
a un pobre linyera que duerme muerto de frio al lado de un contenedor de
basura...
¿A dónde van a parar los pibes
discapacitados que trabajaban en la cooperativa? Pensiones no van a recibir...
¿Qué va a pasar con todos esos laburantes? Indemnización no hay... ¿Hay otras
fábricas? Se están cerrando... ¿Uber? Es un mercado ultra saturado y apunto de
estallar... ¿Y los que se estaban por jubilar? ¿Quién va a tomar a un tipo de
más de cincuenta pirulos, con dos o tres pibes a cargo, en una situación de
estanflación y caída de la producción? ¿Se podrá jubilar? No hay moratoria, ni
mínima universal... Al horno con papas...
Y esto solo es la muestra de un
cáncer espantoso que es la desindustrialización, destrucción de las pymes,
precarización laboral, desaparición del sistema previsional, caída de la
producción, recortes sistemáticos y gigantes a las coberturas de salud y discapacidad,
implosión del sistema educativo en todos sus niveles y ordenes (público y
privado), nula capacidad ahorrativa, entrega de la soberanía nacional en
territorio y recursos naturales, desabastecimiento energético, suspensión
progresiva del transporte público, caída sostenida y voluntaria de la demanda
comercial, interrupción voluntaria y definitiva de créditos hipotecarios,
deterioro del mercado de alquileres, aniquilamiento de la obra pública y una
marcada y espantosa crisis alimentaria que pega directo en los niños... La
receta del FMI llevada a cabo de forma ejemplar...
No puedo evitar llorar y sentir
asco al tomar noción que el mejor trabajo de mi vida quedó en el vacío
existencial y definitivo gracias a la iniquidad neoliberal, estupidizante y
transhumanista, que lleva a cabo este gobierno de vedettes noventosas,
napoleones de psiquiátricos y estafadores de cuarta. El lanzazo de Longinos en
esta historia, no es otro que la aprobación social que tiene este rejunte de
infames, mientras se regodean y festejan cuando una fabrica se cierra. Es
enfermo.
Es muy agotador tener que
explicar cosas sencillas y evidentes... Como que no es una buena noticia que
echen a nadie, o que no esta bueno que golpeen a una vieja que vende facturas
en la calle, o que la culpa de la decadencia nacional no son las pobres amas de
casa que pudieron acceder a la mínima, después de deslomarse la vida laburando
sin recibir ningún reconocimiento, o que no esta bueno que disuelvan al Agencia
Nacional de Discapacidad, o que es un espanto que el presidente sea este
mamarracho de redes sociales, que no puede hilar una idea sin irse a la
estratosfera, pasar por marte, dar la vuelta en venus, insultar a alguien,
tirar una anécdota fuera de lugar, llorar al recordar a su hermana o su perro
muerto y a su clon (muerto también), volver al tema pero con referencias
sexuales y terminar gritando en un lapsus psico-espacial-retro-futurista en
medio de un éxtasis en júpiter por barbitúricos.
Cuando Milei ganó era evidente y
muy claro el programa que íbamos a tener. La noche del balotaje casi me desmayó
del susto. Por primera vez en mi vida tuve un miedo revelador y horrible. La
sensación de que tu cuello (y el de tus hijos) está a merced de un personaje de
feria ambulante, que juega con cuchillos y combustible mientras escapa de la
policía por matar a un ayudante. El destino común de la nación no se construye
con la fuerza del: “laburando se sale”. Sino con la realidad efectiva de la colectividad
como fuerza antagónica ante la miseria planificada, y eso es con la
implementación cultural, dialéctica y fáctica de la justicia social. Nadie
se salva SOLO.
Pero la psicopatía dependiente y
alienante de los medios de comunicación, de la que se sirvió el loco para
llegar al poder, terminó por construir un avatar a gusto del votante. “Campaña
del miedo”, “no tengas miedo”, “no va a hacer todo lo que dice que va a hacer”,
“es un conservadurismo”, “es menos malo que lo otro”, “hay que darle tiempo”,
“hay que pagar la fiesta”, “lo privado es mejor que lo público”, “no hay
inflación” ... y siga, siga... Son algunas de las frases que los ajustados
(y echados) decían ante el inminente triunfo. Muchos de ellos beneficiaros del
plan procrear, egresados, docentes y estudiantes de universidades nacionales,
empleados públicos, padres con hijos con cobertura en el sistema de salud
público, empleados de fábricas, comerciantes, jubilados sin aportes o con
moratoria, pensionados y discapacitados, gremialistas, sindicalistas, empleados
del tren y aerolíneas argentinas y otros...
A dos años y medio del triunfo
damos por confirmado cada uno de nuestros temores... Este es el peor gobierno
desde Alfonsin a nuestros días... Con amplia diferencia... Y ahora, nos
encontramos en la encrucijada existencial de ver como el bien en acto se
consume sin dejar nada atrás... Eso es el Amanecer... Era un bien en sí
mismo... Un bien en el ser mismo... Un ser bien en el tiempo... en lo
acontecible, y sensiblemente disfrutable... Que ahora no es... no es bien... no
es ser bien... sino un no-ser... un pasado... Que no se puede recuperar... Ya
no es mas potencia del ser... sino despojos del ser...
Esa es una angustia muy profunda...
Una angustia adánica... La experiencia del bien perdida... y doliente... porque
deja un vacío... un no-ser en el corazón, que se hincha y expande en cada
latido. Y va dejando mella...
El documental que grabamos ya es
solo un algo perdido en la nada... un reflejo del ser que no tiene sentido en
sí mismo, porque su ser ya no es... Ya no hay cooperativa... ni trabajadores...
ni hazañas... ni caramelos... ni leche... Solo un ocaso perpetuo... una noche
naciente... una noche sin estrellas... una noche sin amanecer...
PD: postrimerías nocturnas.
Ante el nefasto presente o futuro,
como quieran referirse o presientan, la pregunta subyace impávida... ¿Qué
hacemos? Bueno, no es fácil... Aquí mismo hemos reflexionado largo y tendido,
sobre si es posible algo o nada... Y, reafirmo el cierre del post, no habrá
amanecer. O al menos no esperemos que surja espontáneamente como cada
mañana. Si hay un amanecer, ese debe ser construido.
Debemos parir nuestro propio
amanecer. Nuestro mañana nacerá de nuestro trabajo. No trabajaremos porque hay
un mañana, sino para que haya un mañana. ¿Cómo? Dónde más les duele...
en la retórica, la dialéctica y la cultura... Donde siempre perdieron rotundamente.
En cada esquina, en el trabajo, en la Iglesia, en el barrio, en el club, en
todos lados... y a todos por igual...
Salgamos del pozo, y demos la
cara... sin vergüenza. ¿Pero qué querés, que vote a Kicilof? Sí, será Kicilof, Bregman, el Chacho
Coudet... lo que sea... saquémonos el bicho... ¿Pero se robaron todo? Están
vendiendo el rancho viejo, estamos al horno... Pero bajó la inflación
Bajó todo menos la inflación, anda a la carnicería.
Cerremos bocas, callemos vagos,
tiremos datos fuertes, no tengamos el peso del pasado. Eh, pero Alberto...
Me importa un pepino y la mitad del otro Alberto, cualquier cosa es mejor que esto.
Pongamos al loco en evidencia. Compartamos memes, burlémonos, riámonos del rey
desnudo, porque está totalmente despojado. Es un duende con corona de chapa y cartón.
Dejemos atrás la mochila. Vayamos a la cancha, a los barrios, ante a amigos, familiares
y compañeros y vomitemos la verdad: Esto es una mierda... Ante la
duda tiremos sin miedo. Si se puede: militemos. Vayamos a charlas,
conferencias, grupos, mateadas, manifestaciones. Hagamos todo lo posible por el
otro. Encaremos proyectos solidarios, vayamos a comedores, grupos de
catequesis, rejuntes de cortadores de pasto, lo que sea. Colguemos banderas, dejemos
frases, pongámonos remeras, hagamos grafitis, pintemos plazas, pongámonos distintivos...
hagamos símbolos... Simbolicemos nuestra vida. Que el quiosquero, el peluquero,
el almacenero, el amigo, todos, sepan qué pensamos colectivamente... comunitariamente...
humanamente... Gritemos: ¡NO! Cantemos la chancha y los veinte, las
cuarenta verdades, la marcha, el himno, cuarteto, JiJiJi y Guantanamera. Reduzcamos
su ruido a un murmullo. Anulemos sus berrinches, sus pataleos, sus llantos, con
fiestas, colores y canciones. Pongámoslos en el lugar que deben estar: en el de
las malas palabras, el de los censurados, el de los marginados, el de los anti científicos,
el de los racistas, el de los ignorantes, el de los brutos, el de los
violentos, el de los sádicos... en el lugar de los malos... de los demonios...
Pero falta que
se pongan de acuerdo, no hay lider. “Mi único heredero es el pueblo” dijo
el General. Al carajo con los lideres y jefes del movimiento nac y pop.
Nosotros somos lo lideres. El cuarenta-pico que NO votó esta porquería... que
no son pocos... La transformación es colectiva. No singular. Si cada uno de
nosotros es un agente activo, habrá otros que duden, que flaqueen, y que
piensen...” mmm... me parece que Josecito tiene razón”. Y así tomar las
riendas del destino, cuadra por cuadra.
Nosotros somos los dueños del
amanecer. El sol saldrá si primero despertamos.
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